Terminó la primera semana de trabajo de los profesores en el colegio, no con pocos pocos problemas de parte de mi Departamento... los sistemas no estuvieron listos a tiempo para la planeación (y aún no lo están) y todavía hay muchas cosas pendientes.
Me cayó de sorpresa, aunque venía fraguándose hace tiempo, darme cuenta de que pocos trabajan como lo hago yo, la mayoría de mis amigos y los directivos del colegio. En el Ministerio era normal trabajar 80 ó 90 horas a la semana (sólo los funcionarios se limitan generalmente a las ocho horas), llegar a la casa a seguir trabajando hasta media noche todos los días y trabajar más los fines de semana. Para mí, este ritmo ha sido normal hace muchos años.
Quienes trabajan conmigo y dependen de mí no tienen esta costumbre. Trabajan sus ocho horas y se van. Rara vez lo hacen en horario extra o los fines de semana. Nunca había pensado mucho en esto, pero ahora que lo "sufro" (y Laura también en el Ministerio con su equipo), empiezo a generar hipótesis sobre los logros en el trabajo, similares a las que formuló en algún momento Larry Summers (ex-economista en jefe del Banco Mundia y expresidente de Harvard) cuando habló de por qué creía que las mujeres no podían triunfar en ciencia. Según Summers, una de las razones es que para ser un científico (ganador de Nobel, etc.) hay que trabajar mucho más de ocho horas diarias y las mujeres suelen tener otras prioridades: la familia, los hijos... Yo no lo ato al género, pero estoy cada vez más convencido de que quienes logran los mejores resultados (y por lo mismo los cargos más altos en empresas públicas y privadas) son quienes no tienen esos límites y trabajan lo necesario para tener el trabajo listo, no lo que el horario indica. No puedo pedirle a mi equipo que trabaje tanto como yo sin pedir horas extra... en parte por eso el trabajo no rinde. Hay mucho y poca gente.
Alguna vez, en la Secretaría de Educación de Cartagena, hicimos, con el Secretario y el equipo de asesores cubanos que trabaja con el Ministerio, una evaluación informal del trabajo de sus funcionarios. Una medidad que utilizó el Secretario fue esa: quienes trabajan más de lo que el horario obliga. Quienes no lo hacían eran calificados como funcionarios poco comprometidos. En el momento me pareció descarado medir así el trabajo de la gente... ahora no sé... es una medida interesante, tal vez no de la calidad del trabajo o la habilidad, pero sí del compromiso.
Me pregunto... ¿debemos trabajar lo que el horario indica o lo que la cantidad de trabajo obliga? Yo, overachiever y workoholic que soy, opino lo segundo y así ha sido toda mi vida: como estudiante universitario, leía todo y más y trasnochaba estudiando la literatura opcional; como profesor trasnochaba preparando materiales para mis clases, calificando, escribiendo guías y exámenes; como consultor, me encerraba en jornadas de 12-18 horas todos los días (con Camilo, quien me empujaba a trabajar más cuando estaba pensando en jugar Tactics Arena -¿todavía existirá?- sacando solicitudes de financiación de proyectos y propuestas para grants; como estudiante de posgrado, estudiaba 80-90 horas semanales y hasta más solo tratando de alcanzar a leer lo que era obligatorio y responder a todas las tareas (insisto en tratando pues nunca logré leer todo lo que asignaban Fernando Reimers y James Honan en sus clases)... Quienes estudiaban conmigo tenían hábitos similares, aunque algunos, especialmente mujeres, eran más juiciosos para empezar a trabajar temprano y así tener tiempo libre en la noche. Overachiever y workoholic... viene desde el colegio, ¿no?

Image taken from Doug Belshaw's blog.







Fernando, el mismo dilema me
Fernando, el mismo dilema me inquieta hace un tiempo! pero mi opinión aún no la tengo tan clara.
Por un lado se ve que las personas que logran cosas, que avance el país, cualquier proyecto, conocimiento, educación, arte, ciencia, etc, cualquier cosa, para que funcione, requiere más de 40 horas semanales. Es extraño. Es como si fuera obligatorio entregar la vida, pero es pasión. La verdad creo que la pasión es un don, es un motor valioso que pocas personas tienen y hay que aprovecharlo.
Por otro lado, para lograr cosas también es importante llegar a ser sabio. Saber priorizar, ser estratégico, tomar buenas decisiones, no sobredimensionar los problemas, evitar errores, guiar al grupo, e inlcuso, ser más eficiente, se logran a través de una vida equilibrada, que desarrolle todas las dimensiones, familiar, espiritual, ocio, salud, etc...
En este sentido, equilibrio no es lo mismo que trabajar 8 horas diarias. El número "40hr=jornada completa" lo decidieron quienes definieron las leyes en algún minuto para proteger a quienes no tienen opción y por lo tanto no aplica a la naturaleza de todas las personas. Está claro que, aunque para hacer cosas se requiere más de 8 horas diarias, no tenemos derecho a obligar a nadie a trabajar más de 8 horas diarias, por lo que parte del trabajo de un líder es incentivar a los demás para que se apasionen y, por voluntad propia, dediquen más de 8 horas diarias a una meta.
Pero ojo, que las personas apasionadas que logran, ADEMAS, ser felices y sabias, trabajan también en mantener el equilibrio (wendy kopp de teach for america trotaba todos los días, dio tiempo para formar familia, etc)...
además, si vemos a los grandes empresarios, ellos no están todo el día trabajando en una misma empresa, al contrario, delegan mucho, son expertos delegadores de tareas. Claro, hay que pagar para delegar! :)
bueno, no sé dónde pararme yo, y cada tarde (o noche) enfrento el mismo dilema: sigo trabajando más horas o paro ahora? Y, en un futuro cercano, por ser mujer, si quiero tener hijos sanos, tendré que seguir la línea predecida por Summers. También tengo sentimientos encontrados al respecto.
en fin, pensaba en voz alta.
abrazos!!!
Fernando, el mismo dilema me
Fernando, el mismo dilema me inquieta hace un tiempo! pero mi opinión aún no la tengo tan clara.
Por un lado se ve que las personas que logran cosas, que avance el país, cualquier proyecto, conocimiento, educación, arte, ciencia, etc, cualquier cosa, para que funcione, requiere más de 40 horas semanales. Es extraño. Es como si fuera obligatorio entregar la vida, pero es pasión. La verdad creo que la pasión es un don, es un motor valioso que pocas personas tienen y hay que aprovecharlo.
Por otro lado, para lograr cosas también es importante llegar a ser sabio. Saber priorizar, ser estratégico, tomar buenas decisiones, no sobredimensionar los problemas, evitar errores, guiar al grupo, e inlcuso, ser más eficiente, se logran a través de una vida equilibrada, que desarrolle todas las dimensiones, familiar, espiritual, ocio, salud, etc...
En este sentido, equilibrio no es lo mismo que trabajar 8 horas diarias. El número "40hr=jornada completa" lo decidieron quienes definieron las leyes en algún minuto para proteger a quienes no tienen opción y por lo tanto no aplica a la naturaleza de todas las personas. Está claro que, aunque para hacer cosas se requiere más de 8 horas diarias, no tenemos derecho a obligar a nadie a trabajar más de 8 horas diarias, por lo que parte del trabajo de un líder es incentivar a los demás para que se apasionen y, por voluntad propia, dediquen más de 8 horas diarias a una meta.
Pero ojo, que las personas apasionadas que logran, ADEMAS, ser felices y sabias, trabajan también en mantener el equilibrio (wendy kopp de teach for america trotaba todos los días, dio tiempo para formar familia, etc)...
además, si vemos a los grandes empresarios, ellos no están todo el día trabajando en una misma empresa, al contrario, delegan mucho, son expertos delegadores de tareas. Claro, hay que pagar para delegar! :)
bueno, no sé dónde pararme yo, y cada tarde (o noche) enfrento el mismo dilema: sigo trabajando más horas o paro ahora? Y, en un futuro cercano, por ser mujer, si quiero tener hijos sanos, tendré que seguir la línea predecida por Summers. También tengo sentimientos encontrados al respecto.
en fin, pensaba en voz alta.
abrazos!!!
La vida nos exige en algunas
La vida nos exige en algunas circunstancias trabajar, trabajar y trabajar. La motivación para hacerlo es importante: por ejemplo la urgencia de entregar un trabajo a tiempo (a veces los jefes imponen una carga superior a lo racional, con la falsa idea de que el tiempo es flexible), la necesidad económica que obliga a trabajar horas extras o a tomar más de un trabajo, circunstancias transitorias como la cercanía de un examen, del límite para entregar una licitación, el atraso en los propios deberes por cuestiones de salud, por sucesos en la familia, etc etc. etc. A veces se huye de otra clase de compromisos con la excusa del trabajo. Creo que si las circunstancias son las que obligan de manera transitoria a trabajar más de lo que el ser humano puede asumir normalmente, hay que admitirlo como un mal necesario... Pero mi filosofía es que hay que trabajar para vivir y no vivir para trabajar. El ser humano necesita recreación, descanso suficiente (no excesivo), tiene una vida familiar y social que debe atender para que su vida sea completa y progrese como ser humano que hace su vida y la de los demás digna de vivirse. Entre las obligaciones sociales está la colaboración con el barrio y con instituciones de diverso orden. Entiendo que los europeos del norte son muy exitosos en su trabajo y en el progreso material propio, de sus familias y de sus empresas y lo toman con calma. Creo que es cuestión de actitud frente a la vida y nuestro papel personal frente a ella.
Fernando Sr dice: El ser
Fernando Sr dice:
El ser humano es más que músculo solo, más que intelecto puro, más que emociones solas,no sólo es espíritu. ¿Cómo integrar las necesidades de todas esas dimensiones, puesto que todas son parte del ser humano integral? Cualquiera que se deje a un lado perjudica al todo.
Fernando, el mismo dilema me
Fernando, el mismo dilema me inquieta hace un tiempo! pero mi opinión aún no la tengo tan clara.
Por un lado se ve que las personas que logran cosas, que avance el país, cualquier proyecto, conocimiento, educación, arte, ciencia, etc, cualquier cosa, para que funcione, requiere más de 40 horas semanales. Es extraño. Es como si fuera obligatorio entregar la vida, pero es pasión. La verdad creo que la pasión es un don, es un motor valioso que pocas personas tienen y hay que aprovecharlo.
Por otro lado, para lograr cosas también es importante llegar a ser sabio. Saber priorizar, ser estratégico, tomar buenas decisiones, no sobredimensionar los problemas, evitar errores, guiar al grupo, e inlcuso, ser más eficiente, se logran a través de una vida equilibrada, que desarrolle todas las dimensiones, familiar, espiritual, ocio, salud, etc...
En este sentido, equilibrio no es lo mismo que trabajar 8 horas diarias. El número "40hr=jornada completa" lo decidieron quienes definieron las leyes en algún minuto para proteger a quienes no tienen opción y por lo tanto no aplica a la naturaleza de todas las personas. Está claro que, aunque para hacer cosas se requiere más de 8 horas diarias, no tenemos derecho a obligar a nadie a trabajar más de 8 horas diarias, por lo que parte del trabajo de un líder es incentivar a los demás para que se apasionen y, por voluntad propia, dediquen más de 8 horas diarias a una meta.
Pero ojo, que las personas apasionadas que logran, ADEMAS, ser felices y sabias, trabajan también en mantener el equilibrio (wendy kopp de teach for america trotaba todos los días, dio tiempo para formar familia, etc)...
además, si vemos a los grandes empresarios, ellos no están todo el día trabajando en una misma empresa, al contrario, delegan mucho, son expertos delegadores de tareas. Claro, hay que pagar para delegar! :)
bueno, no sé dónde pararme yo, y cada tarde (o noche) enfrento el mismo dilema: sigo trabajando más horas o paro ahora? Y, en un futuro cercano, por ser mujer, si quiero tener hijos sanos, tendré que seguir la línea predecida por Summers. También tengo sentimientos encontrados al respecto.
en fin, pensaba en voz alta.
abrazos!!!
Susana de Chile.
(perdón si estoy dejando este enorme comment mil veces!!!)