Hace dos semanas, cuando estaba en Boston, mi Palm LifeDrive de repente dejó de funcionar. No volvió a encender. Fue el día que me reuní con una profesora, lo recuerdo, el 13 de marzo. No se golpeó y no le instalé nada nuevo antes de que dejara de funcionar. Ya me había pasado lo mismo antes, y Palm, cumpliendo con la garantía, me había enviado un nuevo aparato “refurbished”. Es decir que la Palm que tengo no es la misma que compré, sino una que se le dañó al alguien, la envió Palm, le enviaron, otra, repararon la suya y me enviaron la suya reparada a mí. Quién sabe quién tiene mi LifeDrive original, ahora reparada.
Yo había comprado mi Palm el 14 de marzo de 2006, lo descubrí hoy cuando Soporte Técnico me pidió que enviara una copia de la factura, y milagrosamente la encontré entre mis archivos.
Cuando la Palm se dañó estaba en Estados Unidos y preferí esperar a llegar a Colombia para llamar a Soporte Técnico. Estaba de vacaciones y no necesitaba mucho mi agenda y directorio, lo que más uso. Al llegar a Colombia el trabajo acumulado (y nuevo) fue abrumador y no logré sacar el rato en horas hábiles que toma llamar a Soporte Técnico hasta hoy, 29 de marzo, exactamente quince días calendario después del vencimiento de la garantía. Palm ya no responde. Me llamarán del departamento de costos a informame cuánto me cuesta que la repongan o reparen. Supongo que lo primero vale los mismo $500 dólares que cuesta una nueva, pero ya veremos. Lo segundo, por supuesto, depende de lo que le tengan que hacer.
Estoy muy descontento con Palm. Con LifeDrive. He leído en foros en Internet, buscando soluciones a mis problemas que ya hay gente que va por la quinta, sí leyeron bien, 5, Palm de reposición por daños. Cinco veces se les ha dañado, en menos de un año, y Palm ha tenido que reponder por los términos de la garantía. ¿Implica esto que están vendiendo un producto sumamente defectuoso? Yo creo que sí. Tuve la mala fortuna de no investigar bien antes de comprarla y dí con un modelo costoso, el más alto de la gama, que no es bueno. Como diría alguien por ahí, “¡de malas!” Boté a la caneca $500 dólares y además generé una necesidad que no tenía antes. Ahora sin la Palm es más difícil trabajar: me pongo dos citas a la misma hora, no tengo los datos de contacto de la gente a mano, olvido reuniones… todo está en el computador, pero el portátil no es tan portátil como la computadora de mano, “la palm”.
¡De malas!
De paso, si están pensando o algún día piensan comprar “una palm”, no compren una Palm LifeDrive. Son de pésima calidad. Diseñadas para durar menos de un año. Vean mi comentario siguiente para una posible explicación.
Ah, lo olvidaba, cuando le pedí al representante de soporte que hiciera una nota de mis insatisfacción con la calidad del producto, disculpó a su compañía diciéndome que tuviera en cuenta que la LifeDrive tiene un disco duro y eso la hace más delicada, insinuando, además, que era mi culpa el daño. ¡Este bicho ni siquiera se me ha caído al piso! Qué error de diseño, el de Palm. Un disco duro sí es más delicado. Por eso no deberían ponerle un disco duro a un dispósitivo tan móvil como una Palm. Existen chips de cuando menos 2GB de memoria, y con dos de estos podrían tener lo mismo que ofrecen en la LifeDrive, pero con memoria tipo “Flash”, que no se peligra al sacudirla, como sí peligra un disco duro.
Oh, and just one thing in English. Do not buy a Palm LifeDrive. They are designed to last less than a year.